WHAT'S NEW?
Loading...

ONU investiga una matanza de opositores en siria


BEIRUT.- Para constatar los reportes sobre lo que podría ser la masacre más sangrienta en 17 meses de insurrección contra el régimen sirio, un grupo de observadores de Naciones Unidas entró ayer a la aldea de Tremseh, donde habrían muerto hasta 220 personas luego de una ofensiva militar de las fuerzas del gobierno.

El ataque "parecía dirigido contra grupos y viviendas específicas, en su mayoría de desertores y militantes", indicaron los observadores en un comunicado al final de la jornada."Había charcos de sangre y manchas de sangre en las habitaciones de varias viviendas, así como casquillos."

En el comunicado se subraya que "numerosos tipos de armas fueron utilizados, principalmente artillería, morteros y armas ligeras".

Aunque después de la masacre, que incluyó helicópteros de combate, Estados Unidos calificó a los líderes de Siria como "asesinos de civiles inocentes", no se produjeron avances en los debates de las potencias mundiales sobre cómo poner fin al baño de sangre.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que la inacción de las potencias internacionales frente al problema sirio "se convierte en licencia para más matanzas".

En referencia a los hechos del jueves, el gobierno rechazó las acusaciones de que allí hubo una masacre y dijo, en cambio, que el ataque fue una operación militar "exitosa" para eliminar a un enorme número de "terroristas", pero no a civiles.

Tras la matanza, el derramamiento de sangre continuaba este fin de semana. Un grupo que reporta incidentes de violencia dijo que 30 personas perdieron ayer la vida, muchas de ellas en ofensivas del ejército en la provincia rebelde de Hama, el centro de la revuelta de 17 meses a favor de la democracia que, según las potencias de Occidente, ya causó la muerte de 17.000 personas.
El peor incidente

Según el relato de activistas de oposición la cifra de muertos en Tremseh se sitúa entre 100 y 220 personas, lo que deja al bombardeo como uno de los incidentes más sangrientos.

"Estábamos rodeados por cuatro lados (...) con tanques y vehículos blindados, y los helicópteros nos sobrevolaban", dijo un hombre no identificado en un video casero supuestamente filmado en Tremseh y que fue publicado ayer en Internet.

"Ellos quemaron a personas frente a nosotros, tomaron a hombres así [gesto] y los apuñalaron", dijo, señalando a su pecho y luego a una arteria en su cuello. Afirmó que uno de sus primos fue degollado.

Un grupo de combatientes rebeldes se apresuró a proteger la aldea después de que fue atacada con infantería y equipos de artillería, lo que desató un combate que duró siete horas.

Los rebeldes acusaron a milicianos locales como los shabbiha, de la minoría alauita, a la que pertenece el presidente Bashar al-Assad, de intervenir en la batalla y matar a sus vecinos sunnitas en un ataque sectario al que calificaron como limpieza étnica.

Al-Assad, que asumió el poder de manos de su fallecido padre hace 12 años, cuenta con suficiente poder militar como para reprimir a la oposición y posee el respaldo de Irán, Rusia y China.

Clinton se reunió con el presidente egipcio


EL CAIRO (AP).- La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, tuvo ayer su primera reunión con el nuevo presidente de Egipto, el islamista Mohammed Morsi, para presionarlo a que empiece un diálogo con los líderes militares que gobernaron los últimos 16 meses, como una manera de preservar la transición a la democracia en el país. Clinton expresó su apoyo a la "transición total" a un gobierno civil en momentos en que los partidarios de Morsi están en un enfrentamiento político con los generales que han gobernado desde la caída del ex presidente Hosni Mubarak, el año pasado.

Agencias AFP y Reuters