n satélite científico de la NASA de seis toneladas penetró en la atmósfera sobre el océano Pacífico y cayó a la Tierra, dijo el sábado la agencia espacial estadounidense, aunque aún no se sabía dónde se había estrellado.

La NASA indicó que su Satélite de Investigación de la Atmósfera Superior (UARS, por sus siglas de inglés), que estaba fuera de servicio, tomó un rumbo impredecible mientras descendía por la atmósfera y cayó a la Tierra entre las 0323 y las 0509 GMT del sábado.

"Aún no se conoce con certeza la hora exacta de reingreso y su localización", dijo la NASA respecto al satélite de 20 años.

En Twitter hubo noticias de residuos cayendo sobre Okotoks, una ciudad al sur de Calgary, en el oeste de Canadá, que parecían restos del satélite.

Con 10,6 metros de largo y 4,5 metros de diámetro, el UARS era una de las aeronaves más grandes que vagaban incontrolables por la atmósfera, aunque es un primo menor de la estación Skylab de la NASA, de 75 toneladas, que se estrelló en la Tierra en 1979.

La última estación espacial rusa, la Mir de 135 toneladas, cayó al Pacífico en 2001, pero fue un descenso guiado.
La mayor parte se incendió en su descenso por la atmósfera, pero unas 26 piezas individuales, con un peso conjunto de 500 kilos, podrían haber sobrevivido a la incineración.

El campo donde podría haber caído se expande por unos 805 kilómetros, pero el punto exacto de su caída dependía del descenso.

Dado que la mayoría del planeta está cubierto de agua y bajo la órbita de vuelo del satélite hay vastos desiertos y otros terrenos deshabitados, la probabilidad de que alguien saliera herido es de una en 3.200, según la NASA.

"El riesgo para la seguridad pública es muy remoto". afirmó.

El satélite sobrevoló gran parte del planeta, desplazándose entre 57 grados al norte y 57 al sur del Ecuador.

El UARS es una de las cerca de 20.000 piezas de basura espacial que orbitan por la Tierra. Una vez al año suelen caer en la atmósfera piezas de su tamaño.
La NASA planifica ahora el reingreso de grandes aeronaves, pero no era así cuando se diseñó el UARS.

El satélite de 5.897 kilos fue puesto en órbita en 1991 para estudiar el ozono y otros compuestos químicos en la atmósfera de la Tierra. Completó su misión en 2005 y ha estado perdiendo altura desde entonces, arrastrado por la gravedad de la Tierra.

La mayor parte se incendió en su descenso por la atmósfera, pero unas 26 piezas individuales, con un peso conjunto de 500 kilos, podrían haber sobrevivido a la incineración.

El campo donde podría haber caído se expande por unos 805 kilómetros, pero el punto exacto de su caída dependía del descenso.

Dado que la mayoría del planeta está cubierto de agua y bajo la órbita de vuelo del satélite hay vastos desiertos y otros terrenos deshabitados, la probabilidad de que alguien saliera herido es de una en 3.200, según la NASA.

"El riesgo para la seguridad pública es muy remoto". afirmó.

El satélite sobrevoló gran parte del planeta, desplazándose entre 57 grados al norte y 57 al sur del Ecuador.

El UARS es una de las cerca de 20.000 piezas de basura espacial que orbitan por la Tierra. Una vez al año suelen caer en la atmósfera piezas de su tamaño.

el Satélite de la NASA cae a la Tierra hecho pedazos


n satélite científico de la NASA de seis toneladas penetró en la atmósfera sobre el océano Pacífico y cayó a la Tierra, dijo el sábado la agencia espacial estadounidense, aunque aún no se sabía dónde se había estrellado.

La NASA indicó que su Satélite de Investigación de la Atmósfera Superior (UARS, por sus siglas de inglés), que estaba fuera de servicio, tomó un rumbo impredecible mientras descendía por la atmósfera y cayó a la Tierra entre las 0323 y las 0509 GMT del sábado.

"Aún no se conoce con certeza la hora exacta de reingreso y su localización", dijo la NASA respecto al satélite de 20 años.

En Twitter hubo noticias de residuos cayendo sobre Okotoks, una ciudad al sur de Calgary, en el oeste de Canadá, que parecían restos del satélite.

Con 10,6 metros de largo y 4,5 metros de diámetro, el UARS era una de las aeronaves más grandes que vagaban incontrolables por la atmósfera, aunque es un primo menor de la estación Skylab de la NASA, de 75 toneladas, que se estrelló en la Tierra en 1979.

La última estación espacial rusa, la Mir de 135 toneladas, cayó al Pacífico en 2001, pero fue un descenso guiado.
La mayor parte se incendió en su descenso por la atmósfera, pero unas 26 piezas individuales, con un peso conjunto de 500 kilos, podrían haber sobrevivido a la incineración.

El campo donde podría haber caído se expande por unos 805 kilómetros, pero el punto exacto de su caída dependía del descenso.

Dado que la mayoría del planeta está cubierto de agua y bajo la órbita de vuelo del satélite hay vastos desiertos y otros terrenos deshabitados, la probabilidad de que alguien saliera herido es de una en 3.200, según la NASA.

"El riesgo para la seguridad pública es muy remoto". afirmó.

El satélite sobrevoló gran parte del planeta, desplazándose entre 57 grados al norte y 57 al sur del Ecuador.

El UARS es una de las cerca de 20.000 piezas de basura espacial que orbitan por la Tierra. Una vez al año suelen caer en la atmósfera piezas de su tamaño.
La NASA planifica ahora el reingreso de grandes aeronaves, pero no era así cuando se diseñó el UARS.

El satélite de 5.897 kilos fue puesto en órbita en 1991 para estudiar el ozono y otros compuestos químicos en la atmósfera de la Tierra. Completó su misión en 2005 y ha estado perdiendo altura desde entonces, arrastrado por la gravedad de la Tierra.

La mayor parte se incendió en su descenso por la atmósfera, pero unas 26 piezas individuales, con un peso conjunto de 500 kilos, podrían haber sobrevivido a la incineración.

El campo donde podría haber caído se expande por unos 805 kilómetros, pero el punto exacto de su caída dependía del descenso.

Dado que la mayoría del planeta está cubierto de agua y bajo la órbita de vuelo del satélite hay vastos desiertos y otros terrenos deshabitados, la probabilidad de que alguien saliera herido es de una en 3.200, según la NASA.

"El riesgo para la seguridad pública es muy remoto". afirmó.

El satélite sobrevoló gran parte del planeta, desplazándose entre 57 grados al norte y 57 al sur del Ecuador.

El UARS es una de las cerca de 20.000 piezas de basura espacial que orbitan por la Tierra. Una vez al año suelen caer en la atmósfera piezas de su tamaño.