El gobierno confirmó ayer que el horario de invierno de este año será el más corto desde 1968, cuando se implementaron dos esquemas horarios en el año.

El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, señaló que el nuevo horario de invierno durará sólo tres meses y medio, desde el 7 de mayo al 20 de agosto. "Con el horario de verano se produce un ahorro energético. Los chilenos consumen menos energía, menos electricidad en el horario de verano. En segundo lugar, atardeceres más tardíos, según muchas evidencias científicas, muestran que hay menos delincuencia y también menos accidentes de tránsito", explicó.

Para tomar la decisión, el gobierno encargó informes a los ministerios de Energía y Salud en orden a establecer los beneficios de la medida.

El ministro de Energía, Laurence Golborne, señaló que el informe de su cartera concluyó que se producirá un ahorro de 4% en el consumo energético. "Esto es una experiencia piloto y vamos a tomar la decisión el próximo año. Se producen ahorros en la energía . Lo que se consume en la mañana es menos de lo que se consume en la tarde si se cambia la hora".

Sin embargo, el experto eléctrico y académico de la Universidad de Chile Francisco Aguirre difiere: "No hay efectos claros asociados al ahorro del suministro eléctrico. No se conocen estudios conceptuales y teóricos que indiquen de qué magnitud pueden ser los ahorros".

Por otra parte, Mabel Weber, analista eléctrico de Bice Inversiones, señala que hasta la fecha, la demanda por energía en el Sistema Interconectado Central -que va desde Taltal a Chiloé y abastece a más del 90% de la población- muestra un incremento del orden del 5,5% respecto del mismo mes de 2010 y sobre un 10% frente a febrero.

Según Juan Pablo Díaz, analista de la consultora energética Systep, el alza se explica principalmente por la mayor demanda que se viene arrastrando hace varios meses, y por el "efecto terremoto", ya que en marzo del año pasado las interrupciones en el suministro provocaron que la demanda cayera sobre 10%.

Las estimaciones de los expertos señalan que este mes finalizará con un crecimiento de -al menos- dos dígitos en el consumo de energía, y de todas maneras por sobre un 10%, y en torno a un 7% para todo el 2011.

En Salud, los beneficios del cambio del horario de invierno tampoco fueron evidentes. El subsecretario de Salud Pública, Jorge Díaz, confirma que "no hay efectos para la salud que sean importantes al variar el horario en una hora. Hemos consultado tanto a los expertos del Ministerio de Salud como al Centro del Sueño de la U. Católica, y la conclusión es que el efecto en la salud es mínimo. El mayor efecto se produce cuando se cambia de invierno a verano, porque se acorta el día en una hora, pero no hay efectos mayores".

No obstante, la neuróloga de la Clínica Las Condes Gisella Kuester defiende la medida: "Tiene efectos positivos sobre el ánimo, la alerta y la concentración. La luz diurna se mantiene en la tarde y eso propicia encuentros sociales y familiares".

El director del Instituto del Sueño de la Clínica Cordillera, Walter Avdaloff, advierte que "en adultos puede llevar a que el inicio de las labores se haga en oscuridad y eso puede tener implicancia en el desarrollo de estados depresivos, y en otoño e invierno hay mayor predisposición a esta situación. Con más luminosidad se pueden extender las horas de actividades, lo que puede reducir las horas de sueño.

Debido a que el cambio se realizará en una fecha diferente a la usual, el huso horario de la mayoría de los equipos electrónicos deberá modificarse manualmente.

Agencias

Gobierno ratifica que se acorta horario de invierno


El gobierno confirmó ayer que el horario de invierno de este año será el más corto desde 1968, cuando se implementaron dos esquemas horarios en el año.

El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, señaló que el nuevo horario de invierno durará sólo tres meses y medio, desde el 7 de mayo al 20 de agosto. "Con el horario de verano se produce un ahorro energético. Los chilenos consumen menos energía, menos electricidad en el horario de verano. En segundo lugar, atardeceres más tardíos, según muchas evidencias científicas, muestran que hay menos delincuencia y también menos accidentes de tránsito", explicó.

Para tomar la decisión, el gobierno encargó informes a los ministerios de Energía y Salud en orden a establecer los beneficios de la medida.

El ministro de Energía, Laurence Golborne, señaló que el informe de su cartera concluyó que se producirá un ahorro de 4% en el consumo energético. "Esto es una experiencia piloto y vamos a tomar la decisión el próximo año. Se producen ahorros en la energía . Lo que se consume en la mañana es menos de lo que se consume en la tarde si se cambia la hora".

Sin embargo, el experto eléctrico y académico de la Universidad de Chile Francisco Aguirre difiere: "No hay efectos claros asociados al ahorro del suministro eléctrico. No se conocen estudios conceptuales y teóricos que indiquen de qué magnitud pueden ser los ahorros".

Por otra parte, Mabel Weber, analista eléctrico de Bice Inversiones, señala que hasta la fecha, la demanda por energía en el Sistema Interconectado Central -que va desde Taltal a Chiloé y abastece a más del 90% de la población- muestra un incremento del orden del 5,5% respecto del mismo mes de 2010 y sobre un 10% frente a febrero.

Según Juan Pablo Díaz, analista de la consultora energética Systep, el alza se explica principalmente por la mayor demanda que se viene arrastrando hace varios meses, y por el "efecto terremoto", ya que en marzo del año pasado las interrupciones en el suministro provocaron que la demanda cayera sobre 10%.

Las estimaciones de los expertos señalan que este mes finalizará con un crecimiento de -al menos- dos dígitos en el consumo de energía, y de todas maneras por sobre un 10%, y en torno a un 7% para todo el 2011.

En Salud, los beneficios del cambio del horario de invierno tampoco fueron evidentes. El subsecretario de Salud Pública, Jorge Díaz, confirma que "no hay efectos para la salud que sean importantes al variar el horario en una hora. Hemos consultado tanto a los expertos del Ministerio de Salud como al Centro del Sueño de la U. Católica, y la conclusión es que el efecto en la salud es mínimo. El mayor efecto se produce cuando se cambia de invierno a verano, porque se acorta el día en una hora, pero no hay efectos mayores".

No obstante, la neuróloga de la Clínica Las Condes Gisella Kuester defiende la medida: "Tiene efectos positivos sobre el ánimo, la alerta y la concentración. La luz diurna se mantiene en la tarde y eso propicia encuentros sociales y familiares".

El director del Instituto del Sueño de la Clínica Cordillera, Walter Avdaloff, advierte que "en adultos puede llevar a que el inicio de las labores se haga en oscuridad y eso puede tener implicancia en el desarrollo de estados depresivos, y en otoño e invierno hay mayor predisposición a esta situación. Con más luminosidad se pueden extender las horas de actividades, lo que puede reducir las horas de sueño.

Debido a que el cambio se realizará en una fecha diferente a la usual, el huso horario de la mayoría de los equipos electrónicos deberá modificarse manualmente.

Agencias